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17 de June, 2026

Remedios naturales para el cólico del bebé: qué dice la ciencia

Remedios naturales para el cólico del bebé: qué dice la ciencia

📘¿Te interesa lo natural? Esto es parte de nuestra serie. Para usarlo con criterio, leé la guía de remedios naturales caseros.

La ciencia ha evaluado varios remedios naturales para el cólico del bebé. Algunas infusiones como la manzanilla y el hinojo, así como ciertos probióticos, han demostrado en ensayos clínicos reducir el tiempo de llanto, aunque con matices según la calidad del preparado. Ningún remedio natural sustituye el diagnóstico médico ni la lactancia materna o fórmula adecuada.

¿Qué remedios naturales para el cólico del bebé tienen aval científico?

En los hogares de Latinoamérica conviven la sabiduría de las abuelas y la medicina basada en evidencia. Para el cólico del lactante, que afecta hasta al 40% de los bebés en sus primeros meses, las plantas medicinales de uso tradicional han sido sometidas a estudios rigurosos. Los resultados muestran que no todas las infusiones caseras son igual de efectivas ni inocuas y que la forma de preparación marca una diferencia crucial.

El preparado más estudiado es una combinación estandarizada de manzanilla (Matricaria recutita), hinojo (Foeniculum vulgare) y melisa (Melissa officinalis). Un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo incluyó a 93 lactantes alimentados con leche materna que lloraban más de tres horas al día. Después de siete días, el grupo que recibió el extracto fitoterápico redujo el llanto diario de 201 a 77 minutos, mientras que el placebo solo lo bajó de 201 a 138 minutos. Esta diferencia, clínicamente relevante y sin efectos adversos registrados en el estudio, convierte a esa fórmula —comercializada en algunos mercados como ColiMil— en una de las opciones con mayor respaldo. En Argentina, productos similares se encuentran en farmacias homeopáticas y herbolarios especializados bajo la denominación “extracto fluido para cólicos del lactante”, aunque su registro ante ANMAT varía según el laboratorio [Fuente a confirmar]. En México, la COFEPRIS autoriza ciertos fitoterápicos de manzanilla e hinojo para niños mayores, pero para lactantes se recomienda siempre la indicación pediátrica individualizada.

El hinojo por sí solo también cuenta con evidencia, sobre todo en forma de emulsión de aceite de semilla. Un trabajo con 125 lactantes mostró que el 65% de los que recibieron el aceite experimentaron una mejoría significativa frente al 23% del placebo, sin efectos secundarios importantes. Sin embargo, el aceite esencial concentrado no debe confundirse con la infusión casera; las dosis altas pueden provocar somnolencia excesiva e irritación gastrointestinal. Además, el hinojo contiene estragol, un compuesto que en cantidades elevadas ha mostrado potencial carcinogénico en estudios en animales, por lo que las sociedades de fitoterapia desaconsejan el uso prolongado o en concentraciones no estandarizadas en bebés.

La manzanilla en infusión suave es el remedio más popular en la región. En Brasil, la “camomila” se ofrece en saquitos en cualquier supermercado y forma parte del acervo de la medicina tradicional que el sistema público (SUS) reconoce a través de la Política Nacional de Prácticas Integrativas y Complementarias (PNPIC). La ANVISA regula la presentación como droga vegetal para infusión, pero no ha aprobado una indicación pediátrica formal; por tanto, su uso queda bajo responsabilidad médica. Los estudios aislados con infusión de manzanilla muestran una tendencia favorable, aunque el tamaño reducido de las muestras y la falta de estandarización impiden una recomendación universal. Un metaanálisis reciente de ensayos clínicos en cólicos concluyó que las preparaciones de manzanilla pueden reducir el llanto en comparación con ningún tratamiento, pero la calidad de la evidencia fue calificada como baja.

Un punto de alerta en todo el continente es el anís estrellado (Illicium verum). Muchas familias en México preparan “agüita de anís” para calmar los cólicos, pero la COFEPRIS ha emitido comunicados de riesgo porque el anís estrellado puede estar contaminado con la especie japonesa (Illicium anisatum), que contiene neurotoxinas capaces de provocar convulsiones en lactantes. Incluso la variedad china pura ha sido asociada a cuadros de irritabilidad neurológica cuando se administra en los primeros meses. Por esta razón, la recomendación experta es evitar cualquier forma de anís en menores de un año.

Probióticos y fitoterapia: dos enfoques naturales para el cólico del bebé

Junto con las plantas medicinales, los probióticos se han convertido en uno de los remedios naturales con mayor peso en las guías clínicas internacionales. La cepa Lactobacillus reuteri DSM 17938, administrada en gotas, es la que acumula más ensayos aleatorizados. Una investigación emblemática, realizada con 50 lactantes amamantados, reportó que tras 28 días el tiempo de llanto cayó de 370 a 35 minutos diarios en el grupo probiótico, mientras que en el placebo la reducción fue de 300 a 90 minutos. Varios metaanálisis posteriores confirman que esta cepa disminuye significativamente la duración del llanto en bebés alimentados exclusivamente con leche materna, aunque el efecto es menos consistente en quienes reciben fórmula artificial.

En Brasil, los probióticos con L. reuteri están disponibles en farmacias como suplemento alimenticio registrado por ANVISA; en Argentina se comercializan marcas que pueden pedirse bajo receta o directamente en mostrador, con precios que oscilan entre los 15 y 30 dólares por frasco mensual [Fuente a confirmar]. En México, los pediatras integrativos lo recomiendan cada vez más, y algunas presentaciones incluso se incluyen en los cuadros básicos de instituciones privadas. Vale la pena subrayar que los probióticos no son un calmante instantáneo: los estudios muestran que el efecto se aprecia a partir de la primera o segunda semana de uso continuo, y se potencia si la madre lactante evita lácteos u otros alimentos que puedan sensibilizar al bebé.

La fitoterapia y los probióticos comparten una premisa integradora: no sustituyen el abordaje médico, pero pueden servir como coadyuvantes cuando se descartan otras causas de llanto excesivo, como el reflujo gastroesofágico, las alergias a la proteína de leche de vaca o las infecciones. En la práctica clínica, el profesional suele indicar primero cambios posturales, técnicas de porteo y, si el dolor persiste, evalúa la introducción de un fitoterápico estandarizado o de un probiótico específico.

Seguridad de los remedios naturales para el cólico del bebé: lo que no te han contado

La etiqueta “natural” no equivale a “inofensivo”. El sistema digestivo del lactante es inmaduro y absorbe compuestos que en adultos no representan peligro. Por eso, las dosis y la pureza del producto son aún más críticas que en otras etapas de la vida. Una infusión casera de manzanilla, si se prepara con agua no hervida lo suficiente o con plantas contaminadas con pesticidas, puede desencadenar diarrea o reacciones alérgicas. La concentración de la hierba en el agua también es difícil de controlar: una cucharadita de flores secas en 100 ml puede ser segura, pero las abuelas tienden a ofrecer tomas repetidas que suman volúmenes que desplazan la leche y alteran la nutrición.

Las interacciones farmacológicas, aunque menos frecuentes en bebés que no toman otros medicamentos, existen. El hinojo, por ejemplo, puede potenciar el efecto de sedantes suaves o interferir con la absorción de ciertos fármacos administrados simultáneamente. Si el bebé está recibiendo tratamiento con hierro, los taninos de la manzanilla podrían reducir su biodisponibilidad. Por ello, el consejo médico integrativo es no mezclar la toma del remedio natural con las tomas del medicamento y espaciarlas al menos dos horas.

Otro riesgo subestimado son los productos comerciales denominados “gotas anticólicos” de origen vegetal que circulan en herbolarios y plataformas en línea sin registro sanitario. En Argentina, la ANMAT ha alertado sobre la venta de fórmulas magistrales no aprobadas que contienen mezclas no declaradas de anís, alcohol o sedantes naturales. En Brasil, ANVISA exige el registro de fitoterápicos industrializados con estudios de estabilidad y seguridad, pero muchos padres recurren a preparaciones caseras que escapan a cualquier control. En México, la COFEPRIS mantiene un listado de plantas prohibidas para uso en lactantes, entre ellas la ruda, el ajenjo y el boldo, pero su venta en mercados informales sigue siendo común. La recomendación inequívoca es adquirir el producto en establecimientos regulados y verificar que el envase indique concentración exacta de principios activos y número de lote.

La medicina integrativa en Latinoamérica —con iniciativas como la PNPIC brasileña, los consultorios de fitoterapia del IMSS mexicano en ciertas entidades y las cátedras de medicina herbolaria en universidades argentinas— está generando protocolos que incorporan estos remedios con criterio de seguridad. Sin embargo, ningún protocolo autoriza el autodiagnóstico. Ante un cuadro de llanto inconsolable, fiebre, rechazo del alimento o pérdida de peso, la consulta con el pediatra debe ser inmediata, y solo después, con su visto bueno, se puede considerar un remedio natural como complemento.

Antes de usar cualquier remedio natural para el cólico del bebé, consultá con un médico o farmacéutico, especialmente si el bebé toma medicación, tiene alguna condición de salud o es menor de tres meses. La fitoterapia basada en evidencia es una aliada valiosa, pero solo cuando se integra bajo supervisión profesional.

¿Puedo darle manzanilla a mi bebé para los cólicos?

La manzanilla puede tener un leve efecto calmante por sus propiedades antiespasmódicas, pero la ciencia no recomienda su uso en lactantes pequeños por el riesgo de contaminación o interferencia con la lactancia. Si optás por probarla, debe ser en dosis muy diluidas y consultando al pediatra. No reemplaza el tratamiento del cólico comprobado.

¿Los masajes con aceite de lavanda alivian el dolor de panza del bebé?

El masaje abdominal puede ayudar a liberar gases y calmar al bebé, y el aroma de la lavanda tiene un efecto relajante suave. Sin embargo, los aceites esenciales deben estar siempre muy diluidos en un aceite portador y nunca ingerirse. La evidencia sobre su eficacia específica para el cólico es limitada; usalos con precaución y bajo supervisión médica.

¿El hinojo o el anís estrellado son seguros para los cólicos del bebé?

El hinojo se ha usado tradicionalmente como infusión para gases, y algunos estudios muestran que puede reducir el llanto. Pero el anís estrellado chino (verdadero) es tóxico para los bebés y debe evitarse por completo. Si usás hinojo, asegurate de que sea puro, en cantidades ínfimas y solo tras hablar con un profesional. No es un remedio libre de riesgos.

¿Los probióticos funcionan para tratar los cólicos del lactante?

Ciertas cepas de probióticos, como Lactobacillus reuteri, han mostrado en investigaciones que pueden disminuir el tiempo de llanto en bebés amamantados con cólico. Sin embargo, los resultados son variables y no todos los bebés responden igual. Si te interesa este recurso, consultá al pediatra para elegir un producto adecuado y la dosis correcta para tu hijo.

¿Puedo preparar agua de arroz o infusiones caseras para mi bebé con cólicos?

El agua de arroz puede espesar la leche y a veces calmar el estómago, pero no hay respaldo científico sólido para tratar el cólico. Además, dar líquidos distintos a la leche materna o fórmula en los primeros meses puede alterar la alimentación y generar riesgos. Cualquier preparado casero debe ser evaluado por un médico, ya que el cólico suele ser autolimitado.

Los remedios naturales no reemplazan el tratamiento médico.

luichy
Escrito por luichy

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